viernes, 6 de julio de 2012

DE TI DEPENDE


Se puede vivir desde la coherencia y desde la incoherencia. Cada uno elige consciente o incoscientemente. El problema es que a veces con nuestras incoherencias queremos resultados coherentes.

Yo no crezco o soy más feliz almacenando información. Si la información no sirve para la acción no tiene ningún valor. Solo la acción desarrolla.

Muchas veces, sabemos lo que nos conviene pero no trabajamos para conseguirlo y así nos quejamos : “ no puedo” , “ no valgo”, “qué más quisiera yo”, “ si dependiera de mí”…y así hasta el infinito.
Al no concienciar nuestro propio valor, nuestra propia sabiduría, nuestra capacidad de hacer… no logramos madurar, crecer, solventar nuestra vida hacia más felicidad, de la personal, de la duradera, de la no dependiente.

Hoy no puedo conseguir una meta, pero si puedo hacer una pequeña acción encaminada hacia esa meta.
Nadie puede conseguir una carrera el primer día que acude a clase, ni siquiera los más inteligentes y capacitados.
Hay que poner una pequeña acción junto a otra y no cejar en el empeño hasta llegar a la meta.

Yo nunca amaré a nadie si repito una y otra vez lo que no me gusta de esa persona, pero si podré aceptarla y amarla si me empeño una y otra vez en ver los valores que tiene. Primero porque toda persona es igual que yo de importante, segundo porque tiene los mismos derechos que exijo para mí, tercero porque tiene las mismas dificultades que yo para cambiar y cuarto porque tiene valores como yo, aunque no sean los mismos.

Yo pongo los límites a la acción y yo puedo quitar esas barreras o límites si quiero y me da la gana.
Sólo se aprende a hacer haciendo.

lunes, 25 de junio de 2012

LOS OJOS DE VER




Muy pocas veces salimos a la calle con los ojos de ver, esos ojos que nos ponemos cuando vamos a los museos o para admirar alguna obra bella o que nos llame la atención.

Cuando salimos a la calle y llevamos la cabeza ocupada con lo que vamos a hacer, a dónde nos dirigimos o con el ayer o el mañana, no llevamos puestos los ojos de ver y así nos encontramos con alguien o luego nos preguntan por algo y tenemos que decir, demasiado a menudo, “no te había visto”, “no me he fijado”, “no lo he visto”…

Si nos pusiéramos siempre los ojos de ver, o lo que es lo mismo centrados en lo que nos rodea, en el presente, en lo que toca…estaríamos siempre en el mejor de los museos: colecciones maravillosas de distintos paisajes, verdaderas obras de arte costumbrista, colección inagotable de retratos, bodegones…algo inigualable aún juntando todas las obras de arte del mundo y sin embargo no las vemos, no las admiramos, no las disfrutamos…nuestras prisas, preocupaciones y problemas…muchas de las veces imaginarias , no nos dejan.

¡ Qué se le va a hacer ¡. Nos regalan lo mejor y nos agarramos a lo peor y para colmo nos quejamos de estrés, de lo que nos falta, de que no tenemos tiempo para nada… y muchas veces sólo es que nos olvidamos de colocarnos los ojos de ver y por eso vamos ciegos por la vida.

sábado, 23 de junio de 2012

BUENA IDEA


Hago esta reflexión para agradecer la magnífica idea que han tenido algunos congéneres para sacarnos de esta crisis.!!Y que sean alcaldes y no se les eche del partido !!

Cobrando una multa a todos los indigentes que se atreven a sobrevivir pidiendo limosna en la calle, a todos los que duermen al raso por no tener un techo y por qué no a los parados ya que no trabajan y eso tampoco está bien porque todo el mundo tiene el deber de trabajar para aportar a esta sociedad beneficios que hagan más ricos a los más ricos.

Ideas como esta son las que separan a la derecha de la izquierda.

Para unos el trabajo principal es que no se les vea, que dejen de existir mientras que para otros su programa principal es que los desheredados tengan también oportunidades y perciban por lo menos lo necesario para poder seguir adelante.

Claro que los que defienden de verdad y sobre todo al hombre como individuo que tiene derecho a un trabajo digno y a una vivienda en condiciones , además de a un servicio de salud en condiciones y una buena educación, todavía no han tenido el privilegio de dirigir al país.

Yo os aseguro, aunque se que lo sabéis, que el dinero no se lo han quedado los pobres y lo tienen escondido en paraísos fiscales, ni han preparado zulos en sus mansiones para esconderlo.

Si el dinero no lo tienen los pobres, que son la mayoría, ¿ Quién lo tiene ?.A ver si eres listo y lo adivinas aunque yo te haya dado alguna pista.

miércoles, 20 de junio de 2012

EL VALOR DEL AMOR


Hecho en falta, ante tanta tragedia, tanto engaño, tanta estafa…ver la realidad que hay en muchísimos lugares donde el hombre ama al hombre

Visitas un hospital y hay miles de personas acompañando a los enfermos y muchos profesionales haciendo muy bien su labor.
Muchas personas necesitadas de compañía y afecto, encuentran familiares y amigos que acompañan y ayudan.
En el último adios a un ser querido, encontramos mucha gente que se apena por su falta.
Los comedores sociales y muchas organizaciones no gubernamentales funcionan con voluntarios que ponen su tiempo, su saber y sus manos a disposición de los más desfavorecidos.
Miles de seres humanos luchan por beneficios para todos.

El problema es que ninguno de estos individuos sale en las portadas de periódicos, revistas, semanarios gráficos…No se les da premios de renombre…No realizan realities…No están en los gobiernos…No asesoran a los bancos…No dirigen ejércitos…No desfilan en los festejos públicos…y ni siquiera hay establecido el día de las buenas gentes.

¡Que bien vendría a nuestro espíritu compartir estas noticias diariamente a ver si cundía el ejemplo y nos liberábamos de que los miserables ocupen continuamente las portadas de los diarios y telediarios¡.

¿Qué estamos haciendo para que lo bueno y bello no resulte interesante?

martes, 19 de junio de 2012

SOLO


Cuando recibió la noticia
se quedó blanca como la leche,
muda, sin gestos, sin palabras,
no podía, no quería creerlo.

Su hermano estaba prisionero,
lejos, muy lejos, sólo, muy sólo,
en un país extranjero.
había ido creyendo en su patria.

Peor les fue a otros,
dejaron sus cuerpos,
quedaron sus viudas,
quedaron sus huérfanos.

La guerra que creyeron suya,
pero resultó ser la de ellos.
¿Qué fue de sus jefes?
¿Qué fue de sus sueños?

Perdieron amigos,
dejaron sus cuerpos.
¿Quién luchará ahora
por los prisioneros?

Pasarán hambre,
estarán enfermos,
heridos del alma,
heridos del cuerpo.
¿Les torturarán?
¿morirán de miedo?
se firmó la paz.
¿Qué será ahora de ellos?



lunes, 18 de junio de 2012

EL PRECIO DE LA LIBERTAD




Soy un ser libre, aunque a veces no lo sepa o no lo quiera saber porque saberme libre me obliga a darme cuenta que para bien o para mal yo elijo y esa elección me hace responsable de lo que digo, callo, hago o dejo de hacer.

Es verdad que hay muchos condicionamientos que marcaron en mí otros, con sus ejemplos, doctrinas, mandatos… pero ahora, como adulto que soy, como ser que debe aprender, que tiene que investigar, observar y decidir, no puedo quedarme en que mis actos son reflejo de lo que otros marcaron en mí y quedarme como un niño, demandando, culpabilizando y haciendo responsables a otros.

Yo puedo elegir dejarme llevar por el alcohol, las drogas, los amigos, cualquier dependencia y achacar mi malestar a otros condicionamientos de mi vida pasada … pero se, que otros que tuvieron mis mismas dificultades o mayores, buscaron otras vías para salir de las dependencias y pidieron ayuda para desacondicionarse de esas actitudes.

El problema es que soy esclavo, voluntario, de mis tendencias y elijo los caminos que salen de mis vísceras en vez de mi fondo de comprensión que me indica claramente lo que me conviene o no.

Si yo me niego a considerar que soy libre, en el sentido de responsable, es por no pagar un precio que considero caro por mi aprendizaje, por dejar mis hábitos, por pedir ayuda.. en fin por decidir que mi vida, mis actos, mis aciertos, mis fracasos… son míos y yo soy el único responsable porque soy un adulto que cuando quiere sabe decir: Se lo que hago, ya soy mayorcito para que elijan por mí, hago lo que quiero, a mí nadie me dice que hay que hacer, yo se lo que hay que hacer… y eso es verdad, pero es verdad todas las veces, no sólo cuando nos viene bien.

Así que ojo al dato y a ser consecuentes con nuestras decisiones y no dejemos que los demás se coman los marrones que genera nuestra falta de congruencia queriendo hacer lo que no estamos dispuestos a pagar solos.

Cada acto de nuestra vida tiene unas connotaciones que hay que estar dispuestos a asumir. Es esto lo que distingue a un adulto de un niño.

lunes, 11 de junio de 2012

MI BUEN AMIGO


Quiero presentaros a un amigo mío. Se llama Iletxu. Es un perrito pequeño, como un peluche por fuera y de algo suave por dentro.

Tuvo la mala suerte de cuando era un cachorro se topó con un doberman y le arrancó un ojo. Ese hecho fue muy doloroso, pero de resultas de aquello, el ojo que le queda es grande y expresivo decidido como está a verlo todo, aunque para ello tenga que ladear la cabeza de un modo especial. Es muy cariñoso y en todas las casas se sitúa en aquel sitio que corresponde al dueño. El sabe que ese sitio es especial.

Este perrito comparte cuidados con una persona mayor con dificultad de movimiento. Ambos se cuidan mutuamente; se dan cariño y compañía.

Ella le saca a la calle y aunque va suelto por el barrio, no va lejos y continuamente vigila que su ama no esté fuera de su vista, levanta la cabecita para situar su ojo y corre hacia ella para ponerse a sus pies.

En casa, se pone en su regazo y espera atento a que ella le haga partícipe de sus alegrías y sus penas. El la escucha y su ánimo depende también del ánimo de su dueña. Ambos se acarician y se muestran todo su amor y ternura.

Da gusto verlos en su convivencia diaria.

¡Cuantos perritos hacen la vida más llevadera y placentera a personas que de otra manera estarían más tiempo solas y no podrían repetir una y otra vez sus dichos, sus experiencias, su sentir…! porque los seres humanos no somos tan pacientes como nuestros amigos los perros y continuamente estaríamos diciendo: “eso ya me lo has dicho un millón de veces”. A Iletxu le da igual una o mil veces, él disfruta siempre de la voz de su dueña y cuando la deja de ver, aunque sólo sea por unas horas, se vuelve loco de alegría cuando la vuelve a ver.