domingo, 20 de mayo de 2012

RECORDAR PARA NO REPETIR


Quiero recordarme a mí misma y a algún otro, que las libertades políticas, sociales, religiosas, de las que ahora gozamos , y que tanto sufrimiento y muerte costó conseguir, (basta con mirar la historia de siglos pasados o a pueblos actuales que aún no han podido disfrutarlas), pueden perderse a poco despistados que nos encontremos.

Vemos, como en países que llevan gozando de esas libertades varias décadas, poco a poco se intentan recortar por presiones de los poderes políticos que responden a exigencias económicas y de ideologías aviesas que saben que los seres libres son peligrosos para conseguir los objetivos que se proponen.

Las ovejas son fáciles de dirigir y reducir , a las águilas sólo se las puede reducir con la muerte pero nunca dirigir porque son libres.

Quiero desde aquí mandar un recuerdo de agramecimiento a tantas y tantas personas que con su sufrimiento y esfuerzo lograron para nosotros una vida más fácil y mejor. A tantas y tantas personas que vieron con claridad que sin esfuerzo no hay libertad y lucharon contra el poder para poder conseguir un poco más de dignidad. A tantas y tantas personas que no quisieron vivir de rodillas y que dejaron a su familia y su vida en aras de ese deseo de mejorar las condiciones humanas de vida para ellos y para el resto de la humanidad.

Yo no creo que la humanidad no vea lo que es bueno para ella,
pero si creo, que el miedo nos paraliza y no es para menos.

A fuerza de lucha se consiguieron algunas migajas del pastel que ahora algunos quieren volvernos a quitar y es que a los poderosos
nunca les es suficiente.

Para algunos no conseguir los millones de beneficios previstos, se consideran pérdidas, mientras que a otros se les niega el pan.

Me gustaría pensar que el ser humano es capaz de aprender de sus errores y que no habrá que volver a aprender con sufrimiento, o en el peor de los casos, con sangre.

martes, 8 de mayo de 2012

BUENA JUGADA


¿ Por qué la crisis la generan unos y la padecen otros ?
¿ Por qué los que la generan casi nunca la padecen ?
¿ Por qué los que la padecen casi siempre se creen y asumen los argumentos que les dan los que la generan ?
O son muy convincentes o somos muy ingenuos e incautos.
Casi todos sabemos que las cantidades que se han robado y malversado del dinero público son grandísimas y que casi sólo devolviéndolas nos sacarían del pozo en que estamos sumidos.
Casi todos sabemos que los que han de derrochado, dilapidado, robado…no tienen costo ni económico, ni político, ni social.
Cambian de un puesto político a otro o a una entidad financiera sin ninguna vergüenza ni pudor.
Me hacen pensar que son favores prestados, favores pagados, estómagos agradecidos y todo queda lavado en casa. Tú robas, yo robo, tú lo sabes, yo lo sé.
Casi todos sabemos que muchos de nuestros altos dirigentes políticos, sociales, económicos tienen dinero en paraísos fiscales que no contribuyen al país de donde lo sacaron ¿Y qué pasa ?. NADA
Muchos de los que mandan, los que hacen las leyes, los que las ejecutan…son de la misma cuerda y obedecen a los mismos intereses.
Tú y yo somos sus peones. Nuestras mentes, nuestros brazos y nuestras vidas son suyas. Nos manejan como en un tablero de ajedrez en una jugada muy bien pensada y ejecutada. Nada se escapa a su control.
¿Cómo puede ocurrir que alguien llegue a convencernos de que la guerra es necesaria, de que se puede expoliar a un pueblo de su riqueza, de su forma de vida, de sus costumbres…, de que la pobreza no se puede eliminar, de que no hay trabajo para tí, de que hay seres humanos de menor categoría que otros, de que si robas en grandes cantidades eres un señor, de que hay justicia entre tanta desigualdad, de que si aguantas lo que te echen luego recibirás un premio en la otra vida…
La verdad es que no lo puedo comprender.
Sólo llego a entender que la estrategia de este juego social, está muy bien estudiada para lograr los intereses de los que manejan este juego y que tú y yo estamos abducidos por ellos.

lunes, 7 de mayo de 2012

LA INMENSIDAD

Cada día realizamos las labores rutinarias que casi no nos dejan tiempo para pensar en cosas más elevadas, en cosas más extensas, en cosas más impresionantes, en cuestiones que a veces nos suspenden en el vacío.

Me permito ponerme en la piel de un astronauta y me sitúo en la cabina, con una lente de mucho aumento, donde pueda percibir las luces de las ciudades sobre las que estoy pasando, desde una grandísima distancia y desde la que se puede ver no sólo las maravillas de nuestro planeta en su conjunto, sino también la inmensidad de los cielos que me rodean.

Cada hora tengo el privilegio de dar una vuelta alrededor de la Tierra, por lo que casi van juntas la salida y la puesta de sol.

Veo miles de ciudades, lagos, ríos, montañas y los grandes océanos que desde aquí no se perciben tan grandes, pero sí se percibe su inmensidad, su profundidad, su sosiego a la vez tan peligroso y tan magnífico, pero a la vez, también veo la inmensidad del espacio que me rodea y su grandeza.

No tengo palabras para definir el conjunto porque en la inmensidad que guarda la palabra infinito, me pierdo y me entra un vacío en el estómago que solo lo puedo llenar con la emoción de la armonía que se percibe.

Cada astro, cada ser, cada cosa está en su sitio. Nada sobra y nada falta. Todo tiene su porqué y nada parece casual. Todo parece seguir un orden en el Universo.

Esas totalidades: Universo, Infinito, Armónico…, a mí, por lo menos, me hacen temblar cuando pienso que formo parte de ello.

Soy un grano de arena en este desierto, pero un grano de arena necesario para formar el conjunto. ¿Cómo puedo permitirme ignorarlo, despreciarlo, destruirlo…con mis actos?

No soy todo, pero formo parte del Todo. No soy más que cualquier otro ser, pero tampoco menos. Todos somos igual de importantes y todos deberíamos tomar conciencia de nuestro papel, ya que formar parte de todo ESTO no es cualquier cosa. Es algo que nos convierte en únicos y maravillosos, sólo que, de tanta rutina y falta de pararse a pensar, nos hemos terminado por convertir en robots que tratan de aniquilarse unos a otros y terminar con este maravilloso, grandioso y magnífico UNIVERSO.

sábado, 5 de mayo de 2012

DEMASIADA SANGRE


Me decía hace poco un amigo, que casi todo lo que tenemos está manchado de sangre.

Poniéndonos a pensar, ! a lo peor resulta que es verdad !.

Sangre de los animales a los que consideramos menos importantes que nosotros y de los que nos servimos y matamos, a veces, por puro placer y pasatiempo.

Sangre de tanto esfuerzo y muerte en minas y fábricas para conseguir materiales y joyas que nos hagan vivir y lucir más bonito y nos hagan olvidar nuestra barbarie.

Sangre de tantos miles de muertos por apoderarnos de territorios y riquezas que pertenecen a otros.

Sangre de tantas mafias para imponer su ley .

Sangre de tantos mártires por defender la justicia.

Sangre. Sangre, sangre…y es que la vida de los animales tiene muy poco valor para el hombre, pero la vida de sus congéneres tampoco tiene mucho.

Me pregunto ¿ Cuántos litros de sangre se habrán derramado sin necesidad a lo largo de la historia? Se que esa pregunta es imposible de contestar, porque no hay suficientes números para dar una respuesta.

Más fácil ¿ Cuántos animales se han matado sin necesidad a lo largo del año pasado ?.

¿Cuántas personas han sido asesinadas o muertas, sin necesidad, a lo largo del mismo año?. ¿Nadie lleva esas cuentas?.

Parece que es verdad que hay demasiada sangre derramada que llega hasta lo que nos rodea y lo peor es que no somos muy conscientes de ello.

miércoles, 18 de abril de 2012

LOS DESEOS

Vivo siempre en los deseos. Cada día me pierdo en los pensamientos de deseo.

Deseo sentirme bien, aunque me trate yo misma mal y me meta pensamientos negativos.

Deseo que se cumplan mis expectativas.
Deseo que me quieran.
Deseo que se hagan las cosas a mi manera.
Deseo que los otros cambien y el mundo también.
Deseo que no me pase nada ni a mí ni a los míos.
Deseo aprobar, trabajar, ser mejor, tener más…
Deseos, deseos, deseos…

Y los quiero para sentirme mejor, para ser feliz, para…

Si me paro un poco y analizo lo que ocurre, me daré cuenta de que muchas cosas no dependen de mí y lo que no depende de mí no lo puedo controlar, por lo tanto es mejor que meta cordura y deje que la Vida resuelva lo que tenga que resolver y yo estar atenta sólo a lo que me corresponde que es jugar mis cartas lo mejor que pueda y dejar las cartas que no me tocan, ya que esas no las puedo jugar por mucho que me empeñe.

También puedo observar que, cuando un deseo se cumple, no quedo satisfecha del todo, ya que quiero más o quiero otra cosa. De esa manera, es imposible que esté satisfecha o sea feliz, porque siempre corro detrás de lo que creo no tener y disfruto muy poco con lo que ya tengo.

Leí una vez que el ser humano se dedica a padecer demasiado por un solo motivo de dolor, teniendo cada día mil motivos de agradecimiento y felicidad. Si lo miramos bien, es verdad.

Cuando me surge un problema, aunque sea muy doloroso, me dedico a dar vueltas y vueltas a ese problema, aunque no esté en mí la solución y me olvido de que tengo muchas cosas y situaciones a mi alrededor que me hacen ser una privilegiada, me olvido que puedo perderlas, me olvido de lo que se me regala cada día, olvido a los que me acompañan, a los que me quieren, a los que me rodean…y vivo sólo para recrearme en ese problema, en la pena, la queja, el lamento…, impidiéndome a mí misma ser feliz .

Yo soy la que, con mi falta de cordura y análisis, me impido ser más feliz de lo que soy, ya que me impido a mí misma reconocer y valorar lo que tengo, en aras de lo que deseo y no tengo.

En lo que a mí corresponde, puedo y debo poner toda la carne en el asador para dar la mejor respuesta o solución, pero en lo que no puedo solucionar, porque depende de otros o de la vida dar respuestas o soluciones, no dedicar más que el pensamiento necesario para darse cuenta, pero no dedicar más tiempo y menos, perder nuestra energía en ello.

domingo, 1 de abril de 2012

ECHAR A SUERTES

Encogida en un rincón
en una sala de urgencias
con el corazón en vilo
por el susto que te dan
cuando un familiar querido
se encuentra en un hospital,
miraba hacia todos lados
y con angustia veía
la mucha gente que había
hablando allí sin parar.

Como me encontraba sola,
pensaba yo en mis adentros,
cuántos familiares nuestros
morirían aquel día,
pues claramente veía
en cada rincón la muerte
acechando, echando suertes
mirando a ver quién llevaba
en la frente ya marcada
la lividez de la muerte.

¿Cómo puede el ser humano
vivir siempre en la inconsciencia
pasando de la dolencia
rápidamente a la charla
sin ninguna consistencia?
y solo por no callar
por no mirar hacia adentro
a la pura realidad
que se pasa en un momento
desde aquí, a la eternidad.

A JUGAR, SE APRENDE JUGANDO

Imaginemos por un momento que la vida es un juego, como en los videojuegos, en los cuales hay una serie de obstáculos a superar y que cuanto más practicas, más atento estás, más despierto te encuentras y mejor decides, más fácilmente vences los obstáculos y antes llegas a la meta, donde te sientes feliz y dispuesto a nuevos retos que decides sean más difíciles de resolver y así cada vez que practicas deseas nuevos retos para superar y más dificultades para desarrollar tus dotes personales y aumentar tu inteligencia, tu voluntad, tu fortaleza y tu energía.

Si aplicáramos esto a la vida, sabiendo que estamos solos en nuestro crecimiento y desarrollo, que los demás nos ven jugar, pero que nuestras experiencias y logros son sólo nuestros, veríamos y estudiaríamos, como en el juego, las jugadas y decidiríamos como actuar para lograr el mejor resultado, dando la mejor respuesta posible y, sabiendo que es un entrenamiento para la nueva dificultad, lograríamos aprender y crecer con los nuevos retos y no nos importaría que la vida nos fuera poniendo dificultades en el camino porque sabríamos, por experiencia, que al resolverlas seguiríamos creciendo, aprendiendo a resolver cada vez mejor y a sentirnos felices cuando damos lo mejor de nosotros y vamos incrementando nuestro potencial de inteligencia, voluntad y fortaleza personal, que a su vez nos prepara para próximos jugadas.

Cuando en nuestro camino encontramos personas, fuertes, que han pasado por juegos muy duros, de pérdida, de fracaso, de dolor , de riesgo … y han jugado bien, vemos cómo ante la dificultad se crecen, resuelven, caminan hacia delante, sin lamentos, sin quejas, sin mirar hacia atrás. Actúan así porque están preparadas para solventar y solventar bien, sin esperar nada, sabiendo sólo que es necesario resolver y hacerlo lo mejor posible porque de ello depende que la jugada esté bien hecha. Siempre van hacia delante, sabiendo lo que quieren y sin importarles pagar el precio que es necesario pagar. Sus manos, su cabeza, sus pensamientos y sus sentimientos están siempre dispuestos a hacer lo que hay que hacer porque saben que sólo jugando bien se puede crecer y que el juego de la vida es intransferible y, para bien o para mal, hay que jugarlo como cada uno pueda, sepa y quiera, pero que en gran parte la jugada sólo es nuestra y de nosotros depende jugarla con toda nuestra energía y sabiduría puestas en este empeño, o con lamentos, quejas y esperando a que otros jueguen por nosotros.

Evidentemente el resultado no puede ser lo mismo de jugar de una manera o de otra y a hacer, se aprende haciendo.